Un museo de arte y naturaleza

La ampliación del museo en la reserva de la biosfera de Urdaibai generó mucha polémica

Corría el año 2008, el Guggenheim llevaba más de diez años abierto en Bilbao y se había convertido en  uno de los atractivos turísticos de la capital vizcaína. Fue entonces cuando José Luis Bilbao anunció que la Diputación de Bizkaia había reservado 100 millones para la creación de un nuevo museo que se situaría en Urdaibai. El segundo Guggenheim estaba dentro de un plan de medidas para hacer frente a la desaceleración económica.

Reserva de la biosfera de Urdaibai | El Correo

El proyecto pretendía fusionar el arte con la naturaleza y fue presentado en la Tribuna Euskadi del Fórum de Europa. En total tendría 5.000 metros cuadrados de exposición, lo que serviría para ampliar el espacio de Abandoibarra.

La idea era replicar el éxito en Urdaibai, la única Reserva de la Biosfera de Euskal Herria, reconocida internacionalmente por la UNESCO en el año 1984. Se manejaron varios posibles enclaves para el museo y, finalmente, se decidió que el edificio satélite del Guggenheim Bilbao se situaría en Sukarrieta. 

El proyecto pretendía fusionar el arte con la naturaleza y fue presentado en la Tribuna Euskadi del Fórum de Europa. En total tendría 5.000 metros cuadrados de exposición, lo que serviría para ampliar el espacio de Abandoibarra. “Es una oportunidad excepcional de reinventar el proceso creativo”, afirmó el presidente de la Fundación Solomon Guggenheim, Richard Armstrong. 

En una reunión celebrada en Nueva York en 2009, los representantes vascos defendieron la viabilidad del proyecto. Además de la ampliación del espacio expositivo, el nuevo museo serviría para “desarrollar una nueva experiencia museística basada en la fusión del arte, la naturaleza y el entorno a través de iniciativas novedosas y creativas”, en palabras de Juan Ignacio Vidarte, director del museo.

El PSE y el PP se pusieron en contra. Los socialistas llegaron a afirmar que la Diputación estaba siendo desleal al pacto presupuestario que habían firmado. El PP, por su parte, advirtió que dos museos similares no duplicarían la llegada de turistas y sí los gastos.

Pero la iniciativa no gustó a todos. Uno de los principales problemas era la ubicación, lejos de la metrópoli. A eso se unía el respeto al entorno natural, ya que la construcción del museo podría afectar a la reserva de Urdaibai. José Luis Bilbao ejerció el papel más activo para impulsar el proyecto.

El PSE y el PP se pusieron en contra. Los socialistas llegaron a afirmar que la Diputación estaba siendo desleal al pacto presupuestario que habían firmado. El PP, por su parte, advirtió que dos museos similares no duplicarían la llegada de turistas y sí los gastos. Además, los choques entre el Gobierno vasco, encabezado por el socialista Patxi López, y la Diputación bloquearon indefinidamente el proyecto.

La llegada de la crisis en 2008 hizo que el Gobierno vasco priorizara otros gastos. Pero en mayo de 2016 Juan Ignacio Vidarte reiteró que el Guggenheim necesita más espacio expositivo y que el proyecto de Urdaibai seguía vigente. Sin embargo, en julio de ese mismo año, la diputada de Cultura, Lorea Bilbao, señaló en las Juntas Generales que la Diputación no tiene previsto ampliar el museo todavía “porque el momento económico no lo permite”. Habrá que esperar para que este nuevo satélite entre dentro de la galaxia Guggenheim.

Trabajo realizado por: Máster El Correo / UPV-EHU

Alberto Castilla
Eduardo Castrillo
Telmo Deng
Yelissa Díaz
Beatriz García
Olatz Hernández
Beatriz Landaeta
Mónica Lozano

Agurtzane Méndez
Maider Mezcua
Sayuri Nishime
Alberto Ramón
Ana Cristina Ruíz
Michael Susin
Maria Teresa Valerio

Agradecimientos

//Begin comScore Tag //End comScore Tag